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Etiqueta: trucos

17 mayo, 2019

Entendemos por autoestima el conjunto de percepciones, imágenes, pensamientos, juicios y afectos sobre uno mismo, es decir, cómo nos vemos y nos valoramos.

Existen una serie de características que nos pueden ayudar a saber si contamos con un buen nivel de autoestima. Pero antes debemos aclarar que tener un buen nivel de autoestima no significa tener un nivel muy alto de autoestima, ya que tanto un pobre nivel de autoestima, como uno demasiado alto, son perjudiciales para nuestro bienestar mental.

Ahora, piensa en ti, y valora en qué nivel de encuentras. Las personas con un buen nivel de autoestima:

  • Confían en su criterio, aunque sea cuestionado; y en su capacidad para resolver problemas.
  • Defiende sus ideas, opiniones y valores, y los modifica si se da cuenta de que se equivoca.
  • Pide ayuda cuando se necesita.
  • No se deja manipular, sí colabora.
  • Respecto a otras personas no se considera ni inferior ni superior.
  • Reconoce y acepta sus emociones y sentimientos (positivos y negativos), expresándolos.
  • Cuenta con capacidad para disfrutar con diferentes actividades.
  • Respeta las opiniones de los demás, aunque no las comparta.

 

Existan también algunos comportamientos que pueden afectar a nuestra autoestima, como las críticas, las etiquetas, y los errores que comentemos. Especialmente cuando no sabemos afrontar estas situaciones de manera adecuada.

En este punto me gustaría detenerme, en especial pensando en los más pequeños de la casa. Muchas veces sin ser conscientes de ello, cuando hacen algo que no nos agrada, los adultos les ponemos ciertas etiquetas que repetidas en el tiempo van minando su autoestima y dificultan un buen afrontamiento de las situaciones. Por ejemplo, si mi madre me dice que soy tonto por haberme equivocado en este ejercicio, al principio seguiré intentando hacer ejercicios, aunque me equivoque, pero si continúo escuchando “eres tonto” cuando me equivoco, acabaré por tirar la toalla y pensar “para que voy a estudiar si soy tonto, no tengo capacidad”.

Utilizar el verbo estar en lugar del verbo ser es una buena estrategia para evitar estas etiquetas: “Hijo estás un poco tonto hoy, sé que tú eres capaz, revisa en qué te has equivocado”. De esta manera trasmito confianza en sus capacidades, y animo a que encuentre la solución. SER algo implica una característica estable, con menos posibilidad de modificarse, sin embargo, ESTAR de una manera es algo pasajero, me permite cambiarlo con mis actos.

 

En el caso de los adultos, una pequeña actividad que ayuda a mejorar nuestro nivel de autoestima es recordar nuestras fortalezas y virtudes. Esto puede ser difícil al principio, no estamos acostumbrados a hacerlo, tendemos a fijarnos más en nuestros fallos, y a veces, machacarnos por ellos.

Para ayudar a conocer cuales son nuestras fortalezas podemos pensar primero en un buen amigo o una persona a la que queremos mucho. Piensa que fortalezas tiene esa persona, cuales son sus virtudes, y en que situaciones concretas las pone en práctica. Dile cuanto le admiras o le quieres y por qué.

Normalmente compartimos valores, virtudes y fortalezas con las personas que tenemos a nuestro alrededor. Así que ahora piensa tú alguna situación en la que hayas puesto en práctica esas fortalezas y/o virtudes de tu ser querido. Quizá no coincidan todas, pero seguro habrás encontrado puntos por los que comenzar. No te olvides de recordarte por qué te admiras y te quieres.

Haz una lista de tus virtudes y fortalezas, y mantelo visible en algún lugar importante para ti. Que la puedas retomar cuando lo necesites, para recordar lo que escribiste o para añadir líneas.  Esto te ayudará a conocerte y valorarte mejor.

 

Contar con un buen nivel de autoestima es fundamental en la toma de decisiones, la forma de relacionarnos con los demás y en nuestra comunicación. Te animo a trabajar sobre este concepto.

Posted in Psicología, Tratamientos by Clínica Plenum | Tags: ,