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Etiqueta: rehabilitación

4 marzo, 2021

La Magnetorerapia o terapia  magnética es una terapia consistente en la aplicación de campos magnéticos  de frecuencia alta o baja y a una intensidad elevada para tratar diferentes patologías.

Entre algunos beneficios  de la magnetoterapia destacamos :

  • Regeneración de los tejidos: Aumentamos la circulación por lo tanto se ayuda a la regeneración del tejido dañado, formación de vasos sanguíneos y de tejido óseo.
  • Vasodilatación: La magnetoterapia tanto de baja frecuencia y alta intensidad aumenta la circulación y la temperatura aumentando el riego de los tejidos.La vasodilatación que se consigue aumenta el nível de oxígeno en los tejidos.
  • Efecto antiinflamatorio : Con el aumento de flujo sanguíneo logramos el aumento del nivel de oxígeno y nutrientes a los tejidos y paralelamente una eliminación de tóxicos.
  • Acción sobre el tejido óseo: Con la magnetoterapia el nivel de colágeno aumenta, y además los campos magnéticos inducidos son capaces de generar en el tejido óseo corrientes eléctricas de mínima intensidad que incitan a los osteoblastos a incrementar su producción de hueso.
  • Efecto Analgésico. La magnetoterapia produce efecto de relajación sobre la musculatura, por eso también se indica para procesos de estrés, dolores de cabeza e incluso insomnio.

 

 

INDICACIONES:

  • Artritis y otros problemas de articulaciones o huesos.
  • Migrañas
  • Dolor
  • Lesiones musculares o de ligamento, tendones y esguinces
  • Depresión, Estrés o Ansiedad

 

En Clínica Plenum utilizamos la Magnetoterapia como técnica de rehabilitación de lesiones, si no también por sus efectos analgésicos, con el fin último de mejorar el estado de salud y recobrar el bienestar de las personas .

17 junio, 2016

A día de hoy, muchas personas no saben con exactitud a lo que se refiere el término readaptación o recuperación funcional. Aportando una definición “familiar” el término se refiere a la fase de tiempo, posterior a una lesión en la que el usuario pone a punto la parte lesionada para volver a realizar actividad física al 100% de su capacidad

A veces, en Plenum utilizamos una definición más sencilla: “ es la traducción del momento en el que te dan de alta y te dicen:  comienza a hacer actividad poco a poco”

Más allá de la confusión terminológica que inunda el campo de la actividad física, la clave de este concepto no es la utilización de ejercicios para la recuperación funcional. La naturaleza y la resolución del problema radica en algo más profundo.

La ecuación comienza en el diseño de progresiones correctas que se utilizarán con los pacientes y los tiempos adecuados para asimilar las adaptaciones. Ese conocimiento proviene de la formación, de la experiencia de los terapeutas y del talento para comunicar con las personas e interpretar como afectan nuestras propuestas a cada uno de nuestros usuarios.

Ejercicios para recuperar una lesión o que esa lesión no sea recidivante (no vuelva a ocurrir) los puede plantear cualquiera que tenga acceso a internet y sepa copiar y pegar. Lo que realmente marca la diferencia es la elección de cada uno de ellos según las características individuales del usuario, la riqueza de los detalles en cada sesión y la conexión emocional con la persona que los está haciendo.

 

La esencia

Durante este proceso es de vital importancia tener la perspectiva de varios profesionales, simultáneamente, esto es lo que se denomina equipo multidisciplinar. Esa visión desde puntos de vista diferentes : fisioterapeútico, médico y readaptador es básico para optimizar el tiempo de recuperación “atacando” la parte lesionada desde varios frentes y con enfoques diferentes. Esta es la ventaja para el paciente de una orientación grupal de una patología.

La valoración inicial por parte del médico en cuanto a daños estructurales y diagnóstico es primordial. La ayuda del fisioterapeuta en cuanto a las restricciones causadas por el problema y su ayuda controlando los procesos de inflamación junto con la propuesta de ejercicios realizados por el readaptador, completará un ciclo exitoso para que, la persona lesionada, pueda volver a hacer el tipo de actividad física que más le guste hacer, sin limitaciones, sin miedo a volver a recaer.

Si el proceso ha estado bien orientado, la parte lesionada podrá estar incluso, mejor que antes que lesionarse. Suele ocurrir que, al final de una buena readaptación en una lesión, el segmento lesionado tenga más fuerza y más control neuromuscular que el no lesionado.

Para concluir y siempre desde mi modesta opinión, en este mundo interconectado donde abunda la información y el componente tecnológico, el factor humano sigue siendo básico.

 

 – Nacho Coque

Preparador Físico y Readaptador