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Categoría: Medicina Estética

2 noviembre, 2021

 

Son muchos los años que han pasado desde los inicios de la medicina estética en los cuales se utilizaban materiales llamados biopolímeros con el objeto de voluminizar y hacer los rostros más redondeados y jugosos, y según los cánones de belleza de la época juveniles. Sustancias, que no se reabsorbían y quedaban a la deriva a merced del decolgamiento posterior en nuestro rostro y cuerpo, siendo en algunos casos necesario recurrir a la cirugía para eliminarlos e incluso a liftings completos para retensar rostro y cuello.

Mucho ha llovido desde entonces; y hoy, gracias a los nuevos materiales podemos decir que en casos excepcionales o de especial tipología de la piel de nuestra paciente es cada día más infrecuente recurrir a los liftings quirúrgicos completos, aunque a veces es inevitable.

Desde los nuevos Ácidos hialurónicos con su gran capacidad de integración en los tejidos, maleabilidad y respuesta a la presión que nos lleva a obtener resultados naturales desde el primer momento, si elegimos bien el AHA adecuado a la zona a tratar; hasta los inductores de colágeno que provocan un despertar de nuestra piel haciendo que ésta trabaje y se renueve la firmeza y elasticidad perdidas todo ello unido a las muy diversas técnicas que utilizamos … Y qué decir, de los nuevos hilos aptos combinados con APL para reposicionar los tejidos.

 

Pero todo ello, no sería posible sin los avances en el conocimiento del proceso del envejecimiento del rostro gracias a nuestro estudio en cadáveres. Hoy se sabe que el envejecimiento es la suma de distintos procesos; por un lado la pérdida de los paquetes grasos que sirven de sostén, por otro el adelgazamiento del SMAS ( sistema musculoaponeurótico superficial ), y todo ello unido a los procesos de reabsorción ósea. Y al mismo tiempo fenómenos de oxidación e inflamación de nuestras células, hacen que cada día podamos apostar más y más por el arte de envejecer sin la factura del quirófano.

 

Finalmente, no olvidemos ponernos en las manos de un profesional médico experto, que conozca bien la anatomía, así como la forma de prevenir y tratar posibles complicaciones. Porque no olvidemos que esto es medicina pero también un arte.

 

Y con este aderezo el resultado no sólo puede ser mágico sino también natural y duradero.

 

Y ahora qué decides? Truco o trato?

 

Artículo escrito por Dra. Manuela Gómez Pérez , Médico estético de Clínica Plenum

 

 

27 abril, 2020

Tras situaciones de estrés intenso o jornadas de trabajo increíbles nuestro cuerpo se defiende para que podamos soportar el desafío generando hormonas de estrés que nos hacen soportar el ritmo pero cuya factura es una mayor vulnerabilidad a las infecciones, ansiedad, crisis hipertensivas y en ocasiones ictus e infarto.

 

Pero ¿ podemos hacer algo para evitarlo ?

Desde la medicina convencional podremos abordar la ansiedad y controlar los factores de riesgo tales como hipertensión, IMC ( sobrepeso / obesidad ), mantener a raya el perímetro abdominal y aquellos predictores analíticos de riesgo cardiovascular pero … nos quedamos cortos.

 

¿ Y desde la medicina de la longevidad y Salud o la medicina anti-aging?

Para los recién iniciados poco se puede averiguar con una simple analítica pero con los conocimientos actuales podemos empezar a valorar marcadores de dismetabolismo, oxidación y predictores de próxima enfermedad.

Es por ello que tras un análisis físico y analítico exhaustivo se evalúa el riesgo y establecemos protocolos para prevenir el envejecimiento prematuro de nuestras arterias, mente y articulaciones así como para mitigar el daño que años de enfermedad degenerativa han causado en nuestro cuerpo.

Los nuevos tratamientos anti-aging estàn a la altura de tod@s los que quieran preservar su salud y evitar el declive rápido a nivel físico, emocional y cognitivo.

¿ Te animas a probarlos?

 

Artículo escrito por nuestra profesional en Medicina Estética y  Medicina Reparadora:

?‍⚕️Dra. Manuela Gómez Perez
CLÍNICA PLENUM – Valladolid

21 mayo, 2019
Con la llegada de las bajas temperaturas y también debido a la sequedad ambiental nuestro cabello sufre más que nunca, se debilita y aumenta su caída. Además, en la mujer a partir de los 40 años debido a agresiones externas (peluquería, tintes, uso de secador de pelo, etc), procesos infecciosos, carencias de vitamínas por insuficiente ingesta de alimentos ricos en folatos, vitamina B1, hierro, zinc y niacina, alteraciones en los niveles hormonales y problemas en la cuantía de la menstruación puede hacer que padezcamos anemia contribuyendo a debilitarlo y ha aumentar su caída aún más. 
Si añadimos a todo esto el estrés se genera un disbalance hormonal, aumentando la secreción de hormonas androgénicas que provocarían la caída del cabello; pudiendo también estar relacionado con la alteración de la glándula tiroidea por dicho estrés, siendo de suma importancia descartar alteraciones en dicha glándula previas a iniciar el tratamiento.
Es por ello que, debemos aumentar el consumo de alimentos ricos en hierro (carne roja, como ternera o buey, marisco de concha, sésamo, verduras de hoja verde y frutos secos como nueces, pistachos, almendras tostadas), legumbres, proteínas y de alimentos ricos en B1 o tiamina (chuletas de cerdo, pescado, semillas de girasol, sésamo o tahini, así como especias y hierbas aromáticas).
Desde el punto de vista médico estético podemos actuar aumentando su oxigenación con ozonoterapia, mejorando la circulación del cuero cabelludo con láser, nutriéndolo desde el interior con PRP enriquecido y polivitaminas, reduciendo la fase de reposo del folículo piloso y estimulando al bulbo del cabello para que se vuelva a activar con Aminexil al 5% (que reduce la caída en un 72% en tres meses ), o bien administrando tratamientos anti androgénicos cuando existe ese desbalence hormonal.
Así pues, si deseas tener una melena sana cuída tu alimentación, lleva una vida relajada, realiza un masaje a diario y usa productos que lo refuercen y nutran de noche.

Dra. Manuela Gómez Pérez – Medicina Estética y Ginestética